Logo Editorial Funambulista
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Ficha técnica

Traducción de Anne Mayo Herczig
ISBN: 978-84-948104-3-5
Rústica con solapas
Tamaño: 14 x 18 cm
384 páginas
PVP sin IVA: 16,83 €
PVP con IVA: 17,50 €

Metrópolis

Ferenc Karinthy

Traducción de Anne Mayo Herczig

(2.ª edición)

El protagonista de esta novela, llamado Budai, es un prestigioso lingüista y políglota que vuela desde su país para acudir a un Congreso de Lingüística en Helsinki; se duerme durante el viaje y, al despertar, descubre que no se encuentra en la capital finlandesa. En cuanto trata de enmendar el error, constata que no entiende a nadie y que nadie lo entiende: ha aterrizado en una ciudad, cuyo decorado es la fusión de la visión futurista de una gran metrópolis mestiza del siglo XXI con la de una urbe soviética en ruinas, donde sus habitantes hablan una lengua desconocida. El buen humor inicial con el que se lo toma todo pronto se transforma en una lucha denodada por salir de la ciudad tentacular…
Auténtica obra maestra, publicada en 1970 con el título original Épépé, Metrópolis ha sido comparada por la crítica internacional con El proceso de Kafka y 1984 de Orwell. En su postfacio, el escritor Eduardo Gallarza apunta, en cambio, la semejanza de la novela con el Viaje a los infiernos del siglo de Dino Buzzati y el Robinson Crusoe de Daniel Defoe, concluyendo que el mundo que se recrea en sus páginas es «un infierno hecho con las piezas de nuestra realidad, el reflejo sutilmente deformado de nuestra locura cotidiana».

La escritura, eficaz y cautivadora, confiere a este relato pesadillesco una dimensión cómica que no hace sino acentuar la intensidad del texto.

«Debe de ser una ciudad grande, esto parece evidente, una de esas grandes metrópolis en las que jamás ha estado. No alcanza todavía ni siquiera a imaginar en qué parte del globo se sitúa, en qué dirección respecto de su hogar, e incluso aproximadamente a qué distancia…

«Una imagen poderosa de la desolada y alienada vida moderna» (Rosa Montero – El País)